Os escribo esta carta con mucha ilusión, emoción y, sobre todo, con un gran sentimiento de responsabilidad al comenzar esta nueva etapa como Hermana Mayor de nuestra cofradía.
Pertenezco a ella desde niña. He ido creciendo, aprendiendo y construyendo recuerdos que forman parte de quien soy hoy. Por eso, poder estar ahora al frente de ella es un orgullo enorme, difícil de expresar con palabras.
Asumo esta responsabilidad con el cariño de quien siente la cofradía como algo propio y con el deseo de trabajar por ella y por todos los que la formamos.
Quiero aprovechar esta ocasión para dar las gracias a la Junta de Gobierno saliente por el trabajo, la dedicación y el tiempo que ha dedicado a nuestra cofradía. Mantenerla viva, cuidar sus tradiciones y sacar adelante sus actividades requiere responsabilidad, esfuerzo, compromiso y muchas horas de trabajo que no siempre se ven.
Como muchos sabéis, tenemos por delante la celebración de las JOHC en nuestra ciudad la próxima semana.
La proximidad de estas jornadas y la necesidad de comenzar de inmediato con los preparativos, la organización y la representación de nuestra cofradía hacen que debamos ponernos a trabajar desde el primer momento.
Precisamente por la cercanía de esta cita y porque tanto mi nombramiento como el comienzo de las jornadas son tan recientes, he considerado conveniente presentaros ya a las personas que actualmente me acompañarán en esta andadura y que formarán parte de mi Junta de Gobierno:
- Laura Agudo: Hermana Teniente
- Alejandra Hernández: Hermana Tesorera
- Olga Sánchez: Hermana Secretaria
- Alicia Giménez: Hermana Cetro
- Miguel A. Fleta: Vocal de Atributos y Patrimonio
- Eugenia Quintana: Vocal de Instrumentos
- Ana Tena: Vocal de Obra Social
- Marta Alquézar y Sandra Arellano: Vocales de Juventud y Actividades
A todos ellos, gracias por dar este paso conmigo, por vuestra confianza, vuestro compromiso y vuestra generosidad durante todo el proceso hasta llegar aquí.
Y a todos vosotros, hermanos y hermanas, quiero deciros que afronto esta etapa con las puertas abiertas, con ganas de escuchar, de aprender, de compartir ideas y de trabajar por el bien común. Me gustaría que todos sintierais esta cofradía como vuestra casa, porque lo que somos y lo que seremos depende de cada uno de nosotros. Esa unión es la que permite que nuestra cofradía siga viva generación tras generación.
Aprovecho también para dar las gracias a mi familia y a mis amigos por su apoyo incondicional y por creer en mí. Vuestro apoyo y el hecho de teneros cerca hacen que todo tenga más sentido y que esta ilusión sea aún más grande.
Que sigamos compartiendo nuestra fe, nuestras tradiciones y el orgullo de pertenecer a esta gran familia cofrade.
Recibid un fuerte abrazo.
María Alquézar Becerril
Hermana Mayor

