TAL DÍA COMO HOY... 365 días de cofradías y religiosidad popular en Zaragoza

29 DE MAYO DE...1949

En solemne recepción pública, José María Laguna Azorín pronunciaba su discurso titulado “Monumentos, escultores e imagineros de Zaragoza” con el que ingresaría en la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis.

Comandante auditor, decano del Ilustre Colegio Notarial, presidente de la Congregación de los Luises, fundador de la Cofradía del Descendimiento de la Cruz, abogado, conferenciante y gran filarmónico, sin duda, José María Laguna Azorín sería uno de los más ilustres personajes de la primera mitad del siglo XX en nuestra ciudad y, por tanto, no eran escasas las razones para que ingresara como Académico de Número en la Real Academia de San Luis.

Para su disertación inaugural realizaría un profundo análisis de los principales monumentos de la ciudad y de los escultores más notables desde el siglo XVI, deteniéndose en algunas de las obras de la imaginería procesional zaragozana como las realizadas por Carlos Palao, José Bueno o Félix Burriel.

Con este estudio, quedarían abiertas las puertas a una nueva forma de contemplar nuestros pasos, ampliando su valor devocional con una visión científica y el análisis académico como verdaderas obras de arte. Y es que antes de que José Blasco Ijazo escribiera su monográfico sobre la Hermandad de la Sangre de Cristo y mucho antes de que aparecieran José Luis Gómez Urdáñez y, sobretodo, Wifredo Rincón y Alfonso García de Paso para cambiar para siempre la historiografía de la Semana Santa de Zaragoza, las referencias bibliográficas sobre nuestras cofradías no sólo eran escasas sino también accesorias reduciéndose, apenas, a las ocasionales notas recogidas en las vetustas obras del Padre Martón, Fray Diego Murillo, el Padre Faci o Faustino Casamayor.

Bibliografía: García de Paso Remón, Alfonso: "Hacia una Historiografía de la Semana Santa de Zaragoza". Revista Redobles nº 2. Asociación Cultural Redobles, 1998.